El significado de la palabra “macro” es “grande”, “amplio” o “largo”. Su uso como prefijo engrandece el nombre al que lo precede o hace entender que engloba más elementos.

En informática, una macro se entiende como una acción que realiza múltiples acciones. De esta manera un clic en un botón de una aplicación puede ejecutar una macro para que esta ejecute distintas acciones. Si la misma macro ejecuta o llama -así se dice en informática- más macros entonces el efecto puede ser exponencial. Pero, ¿cuándo surge la palabra macro en informática? ¿Aparece por necesidad o por casualidad?

Informática

La informática a grandes rasgos consiste en transformar información digital de forma automática. Por lo tanto no es de extrañar que la palabra macro sea muy utilizada en este contexto.

El origen de la palabra macro cuesta de datar y de poner en un contexto claro, con autor y lugar. No hay un autor en concreto que se pronuncie como creador de la palabra macro, pero sí distintos contextos y personas que citan la palabra. A lo largo del tiempo se adopta como un vocablo natural dentro de la informática que llevado a su jerga profesional se entiende como “una instrucción que llama a otras instrucciones”. En consecuencia, un desarrollador de aplicaciones puede utilizar macros para ahorrar mucho tiempo de desarrollo y producir más rápidamente.

Valor de las macros

Según quién utilice una macro le permitirá producir de forma más efectiva:

  • Desarrolladores: Les permite reducir y estructurar el código de programación en las aplicaciones. Esto resulta en un código más comprensible en menos tiempo de desarrollo, ya que las instrucciones disminuyen drásticamente. A un conjunto de instrucciones se le asocia un nombre -macro-. Cada vez que se quiere utilizar el conjunto de instrucciones se indica la macro, así el código final queda más limpio. A la vez, esto ahorra miles de repetidas líneas de código y que los programadores puedan aportar valor real.
  • Usuarios finales: Con el uso de las aplicaciones creadas por los desarrolladores les permite reducir y quitarse de encima tareas tediosas y repetitivas. En consecuencia, podrán aportar valor real en su entorno productivo.

Como ves, las macros permiten principalmente aportar valor real en un entorno productivo. Es por este motivo que son tan importantes. Sin ellas, el mundo estaría lleno de repeticiones y perderíamos mucho tiempo dedicado a hacer tareas repetitivas.

IBM, ensamblador y autocodificadores

Hay que distinguir entre ensamblador y lenguaje ensamblador. Un ensamblador es un programa que convierte un archivo de código escrito en lenguaje ensamblador a un archivo ejecutable por el microprocesador del ordenador. El lenguaje ensamblador en cambio es el conjunto de instrucciones que se utilizan para conseguir crear un programa. Este lenguaje se considera de bajo nivel, es decir, que actúa directamente en el hardware del ordenador, por lo tanto, se pueden encontrar distintas versiones del mismo.

Conocer el significado de ensamblador es importante ya que los orígenes de la palabra macro se datan de cuando se usaba este tipo de lenguaje con regularidad. El origen va relacionado con una de las grandes tecnológicas de ese momento: IBM (International Business Machines Corporation).En los años 50, IBM desarrollaba Máquinas Electrónicas de Procesado de Datos (EDPM). Esto les  permitía realizar grandes cantidades de cálculos para solucionar problemas de negocios, como calcular las nóminas de todos los trabajadores de una compañía.

Entre las máquinas desarrolladas se encontraba la 705, cuya predecesora era la 702. La 702 era muy básica en comparación con la 705, que añadía nuevas funcionalidades excepcionales, como un incremento de la velocidad de cálculo o simultaneidad de lectura y escritura de datos.

En el 1956 el matemático Roy Goldfinger desarrolló un autocodificador para la máquina 705 (IBM type 705 autocoder). Un autocodificador no genera código de forma automática (esto sería un autoprogramador), sino que crea un sistema de desarrollo basado en un sistema de codificación simbólica. Esto que parece muy abstracto se resume en ofrecer a los programadores la capacidad de:

  • Especificar datos mediante nombres en inglés natural.
  • Incorporar subrutinas.
  • Extender los comandos mediante macroinstrucciones.

Así que Goldfinger utilizó la palabra macroinstrucciones para asignar un nombre a un conjunto de instrucciones. Más adelante, esta unión de dos palabras se simplificó en macro y así se ha quedado hasta la actualidad. La idea de agrupar un conjunto de instrucciones vino de la propia experiencia de los programadores, puesto que se conocía que había instrucciones que se repetían a lo largo del código. Asignar un nombre a los distintos grupos de instrucciones y poderlo utilizar dentro del código es lo que  Goldfinger permitió hacer con el Autocoder para la 705. Esto ahorró muchísimo código y muchísimo tiempo de desarrollo.

En definitiva, la idea de crear conjuntos de instrucciones vino mucho antes del 1956, Goldfinger la implementó en el Autocoder para la IBM tipo 705 y en la actualidad todas las personas que queremos aumentar nuestra productividad la utilizamos para crear flujos de trabajos automatizados.

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